HOJA MOTIVADORA JULIO 2017


 
MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD. DIÓCESIS DE SAN FRANCISCO 
MES JULIO DE 2017  --   PRIMERA REUNIÓN 
No olvidemos realizar nuestra REVISIÓN DE VIDA teniendo en cuenta el esquema presentado en el mes anterior. Nuestra vivencia de un acontecimiento que genere el deseo de compartir  el Paso de Dios a través de él, será nuestro aporte valioso a la reunión de grupo. 
T E M A:  ULTREYA 
Lo primero  que hay que saber es que no hay ningún método esencial a la Ultreya, sólo que ésta siempre ha de tener carácter formativo y vivencial a la vez.  
VER LA REALIDAD: ¿Vamos a las  Ultreyas?    Sí  - No          ¿Por qué vamos o dejamos de ir?. 
¿Entendimos que la Ultreya es la comunidad eclesial que se reúne para compartir la vivencia y convivencia de lo fundamental cristiano y potenciar el compromiso de ir fermentando de Evangelio los ambientes? 
“Cuando se deja de entender cualquiera de estas dos finalidades, o se pretenden otras distintas, lo natural es que la Ultreya desfallezca, por vaciarse de  contenido” (Ideas Fundamentales). 
La Ultreya nos debe ayudar a perseverar en el Movimiento y a crecer como cristianos, por el testimonio y las vivencias de los hermanos que se reúnen en este grupo grande.  ¿Sabemos cómo debemos manifestar nuestro testimonio en la Ultreya?   ¿Cuáles son  sus características?.  
 El testimonio debe ser:   ACTUAL,  BREVE  Y  CENTRADO EN CRISTO. 
Por la Ultreya, ¿nos sentimos apoyados en nuestra vocación de laicos comprometidos en la Iglesia y en el mundo?. ¿Nos ayudan nuestras Ultreyas a formar o profundizar nuestra vida de COMUNIDAD?.   Los dirigentes, ¿se esfuerzan por conocer, situar, iluminar y acompañar sobre todo a los más nuevos, para que gusten la alegría del encuentro mensual en la Ultreya?. 
ILUMINACIÓN:     Mateo 18, 19-20 
                                 Mateo  5, 13-16 
ACTUAR :   COMPROMISO: llevar nuestra vida y la vida de nuestros  grupos a las ULTREYAS.  No esperar que “los otros” den testimonios. Participemos y compartamos nuestro vivir en Cristo. 
 
 
MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD  -  DIÓCESIS DE SAN FRANCISCO MES JULIO 2017:  SEGUNDA REUNIÓN 
 
REVISIÓN DE VIDA:   ¿Ya pensé qué acontecimiento me hizo ver el  PASO de Dios en estos quince días?  Ahora es el momento  de traerlo al grupo para ser testigos del Evangelio. 
TEMA: Amoris Laetitia -  Capítulo V  “La alegría del amor” 
VER LA REALIDAD:  “EL AMOR SIEMPRE DA VIDA”.  
¿Reconocemos la llegada de un hijo, como un regalo de Dios? En nuestros ambientes, ¿siempre se acoge la vida que viene como un don de Dios?  “Un hijo no puede ser usado  para el propio beneficio. Es un ser humano con un valor inmenso. Se ama a un hijo porque es hijo, no porque es hermoso, porque es de una u otra manera”.  ¿Sabemos que tanto la madre como el padre son cooperadores del amor de Dios Creador?   Ellos muestran el rostro materno y paterno de Dios. 
¿Nos duele el sentimiento de orfandad que viven hoy muchos niños y jóvenes?  “Es legítimo e incluso deseable que las mujeres quieran estudiar, trabajar, desarrollar sus capacidades,  pero al mismo tiempo,  no podemos ignorar la necesidad que tienen los niños de la presencia materna, especialmente en los primeros meses de vida” (A. Laetitia N°173). 
¿Les damos a los niños la ternura, la entrega, el cuidado que ellos necesitan para crecer sanos y seguros?    La misión del padre:  “Un padre con una clara y feliz identidad masculina, que a su vez combina  en su trato con la mujer el afecto y la protección, es tan necesario como los cuidados maternos”…“la presencia clara y bien definida de las dos figuras, femenina y masculina, crean el ámbito más adecuado para la maduración del niño” (A.Laetitia N°175).    Vemos a menudo padres ausentes. En el pasado, en algunas casas reinaba el autoritarismo y a veces el mal trato.  Hoy,  el padre, muchas veces  está tan concentrado en su trabajo, en la tecnología, que su ausencia o el cambio de roles (se hace “amigo” del hijo,  renuncia a su legítima autoridad) es lo que daña el adecuado proceso de maduración  que los niños necesitan. 
Cuando los hijos no llegan,  ¿tenemos claro que el matrimonio como amistad y comunión de la vida toda, sigue existiendo y conserva su valor e indisolubilidad?. “La adopción es un camino para realizar la maternidad y la paternidad de manera muy generosa” (A.Laetitia N°179).   ¿Somos como padres los primeros educadores de la fe de nuestros hijos?,  ¿les enseñamos a rezar?,  ¿los llevamos al templo desde pequeños?.   Hoy, ¿se sigue amando a los abuelos,  a los ancianos, a la “familia grande” tíos , primos , sobrinos?, ¿los tenemos en cuenta, incluso a los vecinos?. 
ILUMINACIÓN:  Lucas 2,  41-52     (leer y comentar) 
ACTUAR:  Emitir un compromiso que me haga mejorar en algún punto mi vida de familia . En lo posible leer el capítulo V del documento tan valioso  de Amoris Laetitia.  Hacer un esfuerzo por leerlo juntos, comentarlo y difundirlo 


Enviado el 2017-07-01 17:01:18